Si con algo Rajoy miente de forma asombrosa, de nuevo con la complicidad del periodismo complaciente, es en esto que él llama “Matrimonio homosexual” una inexistente figura que de tanto repetir acabamos tomándola como real. Rajoy afirma una y otra vez que su problema con el derecho a casarse a las personas del mismo sexo, es porque no quiere que lleve el “nombre del matrimonio heterosexual” y que si no fuera por eso el sería feliz como perdiz en un mundo de parejas de hecho. Afirma que no cambiará nada más y no tocará los derechos pero acto seguido desliza, casi al descuido, que no está conforme con el derecho a la adopción. En otras ocasiones, Rajoy quiere hacer entender que aceptará el dictamen del Tribunal Constitucional cualquiera que este sea, mientras habla del recurso como algo de origen desconocido y no como una creación hecha a la medida de sus deseos. De esta manera esquizofrénica, Mariano Rajoy ha conseguido sembrar la sensación de que, en realidad, no se atreverá a hacer nada para echar atrás la igualdad y que si lo hace, será para regalarnos un nombre chachi, preñado de derechos y buenos augurios.
habria que desconfiar , pero creo que es en las ocasiones en que afirma que lo derogará sin importar si el Constitucional falla a favor, cuando Rajoy por fin dice la verdad y que lo terrible de todo es que en España, buena parte de la sociedad sigue sin enterarse que el nombre y los derechos son la misma e indivisible cosa.
Miente que algo queda, parece la consigna de Rajoy:
El PP no tiene nada en contra del Colectivo LGTB se trata sólo del nombre:
Comienzo con la mentira más obvia: “El problema es el Nombre”. Animo a todo el mundo a que se descargue y lea bien, ese tratado de homofobia que es el Recurso en contra de la Ley que modifica el Ártículo 44 del Código Civil para permitir a las personas homosexuales acceder al matrimonio.
Esta mentira como las hydras, tiene dos cabezas. De la afirmación de Rajoy se podría entender que hay una figura llamada “Matrimonio Homosexual” distinta claro, al “matrimonio heterosexual”. En España existe un único matrimonio, que gracias a la modificación del artículo 44, dejó de ser exclusivo a las parejas conformadas por un hombre y una mujer para abrirse también a las parejas del mismo sexo. Por tanto, el nombre no se puede cambiar sin, como promete falsamente y a sabiendas el Sr. Mariano Rajoy, quitarnos de cuajo todos los derechos.
El matrimonio igualitario, debería ser motivo de Orgullo porque hace de España el país que ha apostado por hacer realidad la igualdad plena al menos en cuanto a los derechos matrimoniales. Sin embargo es esta particularidad, la de hacernos completamente iguales en derechos, la que alimenta el recurso del PP en tanto que de todo el texto se desprende el cuestionamiento a asuntos tales como la protección jurídica y la garantía institucional que otorga la Constitución española y que a juicio del PP “sólo debería estar reservada a los matrimonios heterosexuales“.
El matrimonio igualitario nació de una simplísima modificación del Código Civil para añadir las 3 líneas que ampliaba la institución matrimonial a todas las parejas, del mismo o diferente sexo. Porque a diferencia de las Constituciones de otros países, la de España por su redacción, era lo suficientemente flexible como para incluirnos en el derecho, sin crear una ley ad hoc. El PP afirma que abrir el matrimonio a otro tipo de parejas, no estaba en el espíritu del legislador cuando redactaron la Constitución vigente. En fin, en el “espíritu de los legisladores” no han estado muchas cosas que luego se han transformado en hechos. Sin ir más lejos, dado que el PP en su recurso menciona repetidamente el origen de la palabra Matrimonio, en el espíritu de los primeros legisladores, el Matrimonio era una institucion en el que la mujer, o mejor dicho el vientre, no era más que un objeto que pasaba de la tutela del padre a la tutela de un marido y el único fin era asegurar la descendencia y el patrimonio de la misma. Es obvio que el matrimonio como tal, ha mandado al “espiritu del legislador” a hacer puñetas en la medida en que las mujeres fuimos adquiriendo cada vez más derechos. En todo caso, tiene gracia que apelen al “espíritu del Legislador” cuando 3 de los llamados “Padres de la Constitución” se han manifestado claramente a favor del matrimonio igualitario: Gregorio Peces Barba, Miquel Roca y Jordi Solé Tura. Pero esto no parece ser importante a la hora de considerar el “espíritu del Legislador”. Porque a Rajoy sólo le importan los “espíritus” si son coincidentes con él. Si por el contrario no coinciden, a Rajoy lo mismo le da si es “espíritu de Legislador” o “suspiro de escribano”, no le interesa y no se da por enterado.
La mentira continúa cuando afirma que una vez cambiado el nombre, todos los derechos adquiridos continuarán como si nada. Si mantuvieran las lineas del codigo pero añadiendo que en nuestro caso se llamará “Rajoymonio” (un decir), quedaríamos en un limbo del copón y habría que cambiar unas 16 leyes transversales (ver video abajo). Queda la vía más fácil: borrar las lineas que nos igualan y crear una ley nueva a la medida de Rajoy ¿O todavía hay quienes crean que será a la nuestra? y de nuevo, un limbo del copón para las casi 40mil familias LGTB en el Estado español.
Pero a quienes siguen queriendo creer que su problema es el nombre, el Sr. Rajoy debería explicar como es que en el recurso que ha interpuesto, puede leerse que la reforma del Código Civil
“Vulnera el artículo 39 de la Constitución en sus apartados 1,2, y 4 relativos a la protección de la familia, protección integral de los hijos y protección de los niños”
Y mas adelante cargan directamente en contra al derecho a la adopción inclusive en aquellos casos en que la pareja pueda adoptar al hijx biológicx de algunx de lxs conyuges. Por supuesto, apelan a la eterna “supervivencia de la especie humana” porque ya sabemos que para su ciencia infusa, ser homosexuales nos hace estériles por la gracia de Dios (aunque algunos hayan en el PP con hijos y todo).
Buena parte de sus motivaciones en el recurso, se basan en normas jurídicas de otros países, algunos de los cuales, en estos inexplicables 6 años de espera al fallo del Constitucional (Portugal resolvió en 30 días), ya han cambiado para permitir la adopción conjunta, como es el caso de algunos Estados de USA o la ley de parejas de Inglaterra que contempla derechos totales inclusive la adopción. Sumemos además, que el Gobierno conservador de Cameron ha anunciado que están preparando una Ley de Matrimonio. Queda claro entonces que NO se trata sólo “del nombre”, van directamente en contra de nuestras familias y de nuestro derecho a que gocen de la misma protección que las familias de las parejas heterosexuales. Van contra el derecho a que aquello que es igual, simplemente deba llamarse igual.
2da Mentira: El matrimonio divide a la Sociedad española:
Más de una encuesta ha demostrado que el 70% de la Sociedad española aprueba el matrimonio entre personas del mismo sexo, este porcentaje se eleva, según el barómetro del CIS al 80% si se trata de la opinión de las personas jóvenes. De hecho, más de la mitad de quienes votan al PP están por la labor de aceptar el matrimonio igualitario.
Si bien es absurdo ligar derechos humanos a la aprobación por parte de las mayorías, porque aquello que es lo correcto y lo ético no puede someterse a un concurso de popularidad, lo cierto es que en España la sociedad no tiene problema alguno con los matrimonios y quienes discrepan, son un 20% de esa España oscura, ultracatólica e intolerante a la cual, lamentablemente el lider del Partido popular parece deber más lealtad que “a la inmensa mayoría de los españoles” que menciona día a día . Lo cierto es que más divide el fútbol un fin de semana, Rajoy cuenta Milongas y poco más. La clave para entender a la derecha española sin enloquecer es muy simple, todo tema que no les gusta, “divide a España”, como si fuésemos legión, sin voluntad propia. Todo aquello que les conviene, ya puede dividir al universo que para el caso da igual, es lo que nos conviene y a callar. Para eso tienen la herencia de los vencedores
3ra Mentira: La perfectísima, increíble y fabulosa Ley de Parejas del PP:
Esta mentira es anterior al recurso. La repetían hasta el cansancio desde el día uno del gobierno de Zapatero. El PP tenía la ley de parejas mas chachi que haya parido mente alguna y como son tan generosos, se la ofrecieron a Zapatero para ¿adivinan? No dividir a España. Sin embargo, de forma maleducada y negligente, el PSOE y casi todos los partidos, rechazaron el generoso ofrecimiento y se empeñaron en reformar el código civil para “destruir a la familia tradicional”, dividir a la sociedad y si me apuran, generar una catástrofe nuclear.
Pero eso de la chachi ley, es otra mentirijilla del Sr. Rajoy. En su programa del 2004, no había ni una vaga alusión a cualquier tipo de Ley de parejas. Raro entonces que apenas ganó Zapatero, esa fuera su prioridad. Nos queda pensar que se trataba de otra maniobra como la Ley que propusieron durante el gobierno de Aznar para bloquear la propuesta por Coalición Canaria y una vez logrado el objetivo, se olvidaron de la misma. Un simple contrato de convivencia en el que daba igual si vivias con tu prima o con Manolo el del Bombo. También podemos atenernos a los titulares que un año antes de las elecciones generó el mismo Mariano Rajoy:
12/01/2003 EL PERIÓDICO DE CATALUNYA
El programa de Rajoy no autorizará las bodas gays ni permitirá que las parejas homosexuales adopten a menores
Y de nuevo al origen, terminamos este larguísimo post. Estas son las tres mentiras de una fábula mal contada… No se trata del nombre. El problema del Sr. Mariano Rajoy con nuestras familias es pura y simple homofobia. El sabrá porqué.
No hay comentarios:
Publicar un comentario