Oh que dulce tu llegada
Mis sentidos desbordan pasión
Que me trasforma exquisita
En una fiera en celo
Para ser tu rio, tú orilla
De un caudal insospechado
Al escuchar tu voz
Me convierto en agua salada para tu boca
Mojando tus manos de mujer
Llevándome al más infinito placer
Sintiendo la locura prohibida
De repente te encuentras detrás de mí
Susurrándome que me deseas
Desespero por llegar al final de la escena
Me contraigo entre tus abrazos caprichosos
Mis pechos se elevan, endureciéndose
Me vuelvo a ti para besarte como
Una serpiente escupiendo su veneno pasional
Ahora nuestros cuerpos se contraen
Al restregarse al mismo compas
Me haces volar al paraíso
Escucho tus múltiples gemidos
Que se convierten en mis gritos
Deliciosa entrega acompañada
De una pasión infinita
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